EL SENTIDO DEL SÍNTOMA. PORQUE EL SENTIDO DE LA VIDA Y LA MUERTE NO ES ALGO ABSTRACTO.

EL SENTIDO DEL SÍNTOMA. PORQUE EL SENTIDO DE LA VIDA Y LA MUERTE NO ES ALGO ABSTRACTO.

Según el psicoanálisis: “El síntoma es la pulsión de muerte libidinizada, se presenta de modo sibilino, de modo, que lo que se torna angustioso es la vida. La vida puede resultar dolorosa, vivir, dificultoso, pero la carencia de ese malestar sugiere que la muerte es inminente. El psicoanálisis apunta a  una vida que pueda ser vivida, no una vida tranquila, carente de angustia.(Revista Itinerario.Año7, num. 14 – Marzo 2013).

Desde las primeras sesiones se pregunta a M.S por el sentido del síntoma, en general es la pregunta que se hace el terapeuta para formular la hipótesis,  yo se la devuelvo a M.S, no siempre es una pregunta fácil de responder para el profesional, en este caso se le pregunta a M. porque es  una mujer muy inteligente, exigente, capaz de una gran introspección, trabajar con ella, con sus resistencias, a veces es complicado, pero siempre grato y provechoso. El trabajo de M.S, nos muestra  su capacidad para ahondar en sí misma y lo que le ocurre.

marta-blog

“Aún no he abierto el cuaderno casi, y ya hace rato que lloro… el sentido del síntoma… ¿Cuál de ellos? ¡Tiene muchos! Seguramente uno para cada carrera que nos encontramos, o al menos, uno por cada obstáculo.

Hay quien pone al mal tiempo buena cara, quien usa la sonrisa como el mejor de sus disfraces, yo… yo uso el síntoma, de forma inconsciente, por supuesto, pero lo hago. La sonrisa, no me alerta de que algo no va bien, sino más bien al contrario. El síntoma realiza una función clara de alerta ¡Cuidado, algo no va bien, equilibra! Relaja, frena, esa es o debería ser la función principal del síntoma, alertar, pero tal como las alarmas que utilizamos en nuestra vida diaria, tiene un sentido, las usamos para algo, el o al menos los síntomas deben tener también una función que no sea únicamente la de alerta.

No recuerdo bien cuando empezaron las somatizaciones, pues cuentan mis padres de mis andanzas desde pequeña. Lloraba de noche y sentía miedo ¿Para qué? Para dormir calentita, con mamá o papá. Me dolía la barriga o la cabeza en el cole, y así conseguía que vinieran a por mí, hasta que dejaron de hacerlo, supongo que entonces dejo de dolerme.

Más tarde empezaron las migrañas y la función y el sentido eran claros: necesitaba un alto. Si me dolía la cabeza, podía entrar más tarde en la facultad, pasarme un día de campamento a la sombrita, descansando; mi madre siempre encontraba un hueco en su ajetreada vida para pasar por mi cuarto aunque fuera para darme la pastilla… todo eran ventajas, excepto cómo yo me sentía.

Cuando somatizo ante un miedo, como cuando el cielo empezaba a oscurecerse para llover, o cuando pienso en la muerte, el rugir de mis tripas o la aceleración de mis latidos hacen que me distraiga, me evaden el pensamiento, hace que me preocupe de lo que siento y no de lo que pienso, y ahí,  creo haber llegado al quid de la cuestión, si me preocupo de mi cuerpo, desatiendo mi mente, la distraigo, la duermo.

Si tengo ansiedad, si lloro, si no me encuentro bien, consigo no estar solar, no enfrentarme a mis fantasmas, llamo la atención de los que quiero, y en muchos casos, ellos cubren mis necesidades.

El síntoma, me permite desatenderme para que me atiendan otros, me impide individualizarme, me impide avanzar, me permite el lujo de que la niña que llevo dentro siga  marcando el camino ¡Como si la vida no siguiera de todas formas!

Llorar, descolgar el teléfono, saber que siempre hay alguien ahí por si lo necesitas y ¿Por qué no? Ya que están ahí, pues los necesito.

Repetir frases “Cuando me encuentre mejor, entonces…” y preguntarme acto seguido ¿Y cuándo será eso? Si precisamente esa afirmación es la que me retarda, es la que me frena hacia mi independencia, afrontar una nueva oposición, terminar el camino, des-elegir mis amigas o parejas, elegirme a mí. Todo eso siempre es “cuando me encuentre mejor” Y mucho me temo que desde esa perspectiva, mucho sentido va a seguir teniendo siempre, cada uno de los síntomas con los que convivo y poco va a ser el sentido que tenga mi vida.”

ana rosa

Ana Rosa Cabello Blanco

 

Anuncios

PRÓXIMAMENTE TALLER DE MÁSCARAS

TALLER DE MÁSCARAS

 

ESTE TALLER ESTÁ DIRIGIDO A PROFESIONALES DE LA PSICOLOGÍA, ASÍ COMO A TODOS LOS QUE DESEAN AHONDAR SOBRE LA IMAGEN INTERNA QUE TENEMOS DE NOSOTROS MISMOS Y LA QUE PROYECTAMOS FUERA. ES UNA TÉCNICA QUE PERMITE CANALIZAR EMOCIONES A TRAVÉS DEL USO DE LAS MÁSCARAS.

DIRIGIDO POR: ANA ROSA CABELLO BLANCO DIRECTORA DE PSICODRAMA POR LA ESCUELA DE JAIME ROJAS Y AMPARO MORILLO ARJONA CÓMO YO AUXILIAR.

img_20160928_185101-5

12 de Noviembre de 2016, de 10 a 13 horas.

Precio: 30 €. Fecha fin inscripción: 7 de noviembre 2016

Lugar: Ändra Psicólogos, Centro de apoyo individual y familiar.

C/ Fernández de Ribera, 32, 2-D; Edificio Scorpio. Sevilla.

Contacto para inscripción:

Telf 954634348-638250015 / andrapsicologos@gmail.com

http://www.andrapsicologos.com

 sello

“El miedo, el miedo siempre encuentra un hueco para volver”.

Tras la definición de la ansiedad, M.S, comparte con nosotros cómo se siente, cómo se convive con esa tensión, desde lo vivido, no desde la definición diagnóstica. Quiero agradecerle su generosidad al dejarnos utilizar un material muy valioso, que seguiremos publicando desde aquí. Creemos que su aportación puede ayudarnos a entender a partir del paciente, su sufrimiento, sin escatimar nada, se desnuda ante nosotros, mostrándose, se hace vulnerable sólo quién puede ser muy fuerte para asumirlo. Gracias.

La imagen corresponde a una foto de los lápices de su niñez, lápices que correspondían a la conformación de su universo interno, representando su mundo infantil, divididos en colores, Rosa fucsia que representaba su madre, Rosa claro a sí misma, Azules a su padre y hermano, los otros eran esos amigos reales y deseados.

marta-blog

Definición de Ansiedad normal y patológica según el DSM V

La ansiedad es la anticipación de un daño o desgracia futura, acompañada de un sentimiento de disforia (desagradable) y/o  síntomas somáticos de tensión. Esa percepción puede ser interna o externa. Nos advierte sobre un peligro inminente, permitiendo adoptar las medidas necesarias para enfrentarse a la amenaza.

La ansiedad es una sensación o estado emocional normal ante determinadas situaciones, es una respuesta habitual a diferentes situaciones cotidianas de estrés. Cierto grado de ansiedad es deseable para el manejo  de las exigencias diarias. Cuando sobrepasa cierta intensidad o supera la capacidad adaptativa de la persona, es cuando se convierte en patológica, provocando malestar significativo con síntomas que afectan tanto lo físico, como psicológico y  conductual.

El trastorno de ansiedad entraña la presencia de preocupación, miedo o temor excesivo, tensión o activación que provoca un malestar notable o un deterioro clínicamente significativo de la actividad del individuo.

Síntomas físicos: sudoración, sequedad de boca, mareo,  temblor, tensión muscular, palpitaciones, taquicardias, dolor precordial, náuseas, vómitos, …

Síntomas psicológicos: Preocupación, aprensión, Sensación de agobio, Miedo a perder el control, a volverse loco o sensación de muerte inminente. Conductas de evitación ante determinadas situaciones. Inhibición, bloqueo, obsesiones…

En cuanto a las terapias  tenemos la psicología cognitiva con la exposición y desensibilización sistemática, terapia de conducta, relajación, y un largo etc.

Estas son las definiciones, los síntomas, las terapias, pero qué sienten las personas aquejadas de ansiedad, cómo sufren esa sensación que no les abandonan, reduciendo y limitando su proyecto vital.

M.S: “El miedo, el miedo siempre encuentra un hueco para volver. Quizás pueda pasarme la vida entreteniendo mi mente en tareas varias, e incluso, podre apurar tanto los tiempos engranando un qué hacer con otro, con la ilusión de encontrarme en esa incansable rutina con la ausencia del miedo. O quizás, es hora de aprender que es tan inexistente la posibilidad de que exista esa ausencia, cómo imposible ser feliz sin aprender a convivir con su presencia.

El miedo siempre encuentra un hueco para volver.

Y sino, que se lo digan a la memoria de mi niñez. Apenas puedo recordarme jugando con mi hermano, mis bailes de fin de curso, dando de comer a las palomas, he de conformarme con fotografías; pero sí, sí que puedo recordar con claridad las noches de insomnio, las lágrimas en silencio, porque insectos de todo tipo atormentaban mis sueños, las largas noches a los pies de la cama de mis padres o en el suelo del cuarto de mi hermano durmiendo sobre su colcha. Todo valía, excepto la oscuridad. Todo valía, excepto la soledad. Daba igual que me riñeran, daba igual que tuviera que llorar toda la noche, solo importaba mantenerlos lejos, sentir su ausencia por un rato. He vivido esa sensación, diría que toda la vida, aún hoy el miedo se viste de gala y viene a visitarme cada noche, aunque los pretextos van variando con los años. En algunos años de mi niñez las arañas, en otros la lluvia, en otros las serpientes. En mi adolescencia, el que las más fuertes me insultaran o me pegaran, los cambios de etapa, de personas, el sexo y cuando apenas cumplí mi mayoría de edad y sin darme tiempo a asumir la nada que eso significa, el mayor de todos… perder a mis seres queridos y encontrarme de frente con el origen de todos los que he ido enumerando, la muerte.

Aprender que en la vida, sobreviven los fuertes, los que son capaces de sobreponerse, los o las que como yo, son capaces de vivir con su presencia, sabiendo que el miedo, siempre encuentra un hueco para volver y que igual que viene se va, y hay que tener un millón de motivos para reponerse ante la devastación que nos deja a veces.

Aun cuando escribo estas líneas, siento su presencia sobre mí, hace meses que su sombra me persigue y no se aparta de mi apenas más de unas horas. No recuerdo la última vez que pasé un día sin él, incluso creo que añoro la soledad si es él quien tiene que acompañarme a cada instante.

Aun, cuando su compañía me paraliza, cuando su presencia no me deja sonreír todo lo que quisiera y cuando incluso es capaz de dominar mi mente y coger e timón de mi cuerpo, aun así creo que voy a ganarle la partida.

No existe rival para la esperanza, y aún menos lo existe para el amor. Amo vivir y tengo la esperanza puesta en conseguirlo. Uno de mis pergaminos favoritos dice: “persistiré hasta alcanzar el éxito” y si el miedo siempre encuentra un hueco para volver, estoy segura que encontraré un motivo  para ponerle una sonrisa. Quizás, cuando deje de hacerle caso, deje de venir y sino… ¡Bienvenido a mi vida! Y que se agarre, porque nos queda una larga lista de cosas por hacer. “

ana rosa

Ana Rosa Cabello Blanco

 

AZAHAR

Una actividad dentro de la terapia es escribir un cuento, lo que nos permite salirnos y ver lo que nos ocurre desde cierta distancia, los personajes, lo que les ocurre, muestra nuestra relación con los demás y cómo lo vivimos. Este es uno de los trabajos en terapia de D.S.

Dentro de ese trabajo personal, pronto tendremos el gusto de leer el libro de autoayuda que ha escrito, una autobiografía valiente, sincera, una catarsis, que seguro conectará con nosotros por su autenticidad.

azahar-descarga

“Azahar es una chica inquieta, desde pequeña solía fantasear, tanto fantaseaba que llegaba a desvincularse con la realidad. Su temor a la muerte de su padre era su fijación. Su madre no era feliz, poco expresiva, delegaba en ella demasiadas obligaciones. Aunque esto no le impedía asumirlas, ni con gusto, ni con disgusto, simplemente era su vida, le había tocado. Su vida interna, intensa, la hacía soñar; sin grandes aspiraciones, sencilla, humilde. Soñaba con el amor, amar, ser amada, una hermosa familia. Su mundo soñado se ensombrecía con pensamientos sobre la muerte, el dolor, sobre la pérdida.
Creció sana, feliz, se rebelaba contra las injusticias, la desigualdad, a medida que aumentaban sus obligaciones, lo hacía su frustración, su deseo de libertad.
Nunca planeó nada, sencillamente hacía lo que surgía, tomó el primer tren, con una pesada mochila, el camino no era tan fácil como imaginó, era árido, rocoso. Con su mochila subía cuestas, escalaba montañas. Se convirtió en su modo de vivir, de montaña en montaña, de valle en valle, prisionera de su modo de vivir no encontraba la salida. Espectadora de su propia vida, un día se rompió, su mochila se desprendió de su espalda, rodo montaña abajo, el contendido se esparció, los miedos, obsesiones, inseguridades, aspiraciones, ilusiones, metas, todo cayó.
Se vio a si misma tendida en el valle, sintiendo la brisa, oyendo las hojas caer, los sonidos del río, más arriba el cielo, el sol. Todo estaba ahí, siempre estuvo, se levantó, empezó a caminar, más calmada empezó a sentirse parte de un todo, guardó las armas, quemo los remos, se permitió ser.

ana rosa

Ana Rosa Cabello Blanco

Duelo

-Hace unos meses acudieron a consulta, dos jóvenes. Aquejado de cáncer en fase terminal, deseaban acompañar a su padre en su trayecto final. Abatidas y afligidas por el shock, querían estar junto a él, con entereza. El amor que había en esa solicitud de ayuda, me ratifica en la bondad de las personas, en las relaciones de apego que se establecen desde la infancia, en el sentimiento de pertenencia. El apoyo que se profesan la una a la otra, el afecto que se tienen, son una muestra del cariño que recibieron.

-Carta de una madre a su hijo:

“MI HIJO ESTÁ EN LA CÁRCEL. Si, así es, ya va a hacer cuatro meses. Pero no, no lo puedo asimilar. Cada minuto del día esas palabras golpean mi mente. Mi HIJO ESTÁ EN LA CÁRCEL… DIOS ¿Qué he hecho? ¿Dónde me equivoqué?

Tan sólo tiene 21 años, y hasta apenas dos días yo le protegía, le cuidaba, nada podía pasarle porque su madre siempre estaba a su lado… Ahora su vida, su felicidad no está en mis manos, mi hijo, mi pequeño está en manos de la justicia… Por Dios que alguien me ayude a despertar de esta pesadilla. Ahora voy a verlo tan sólo los sábados y estando a unos centímetros de él no lo puedo tocar, ni acariciar, un cristal y unos barrotes nos separan. Es como si me desintegrara. Mi vida se paró aquel día, cuando descolgué el teléfono y una voz al otro lado me dijo:

-Señora, su hijo está en la comisaría, está detenido por haber dado un tirón de un bolso.

-Disculpe, debe ser un error.

-No, Señora, lamento en el alma tener que comunicárselo, se ve que su hijo no es un delincuente. (Primer delito, no hubo daños físicos).

-Tengo 44 años, tres hijos, una separación a mis espaldas…, creí que lo había vivido todo, que nada podía dolerme, sorprenderme. ¡Que equivocaba estaba! ¡No tenía ni idea de lo que era el dolor! Mi hijo está en la CÁRCEL.

¡Por Dios que alguien nos ayude !”

Tuvo que enfrentarse a un doble duelo, el hijo que educó con amor, cariño, que visitó en la cárcel y su posterior muerte un año después. No pudo restituir la imagen de un hijo rehabilitado, ni recogerlo a la salida, tampoco celebró su libertad. No tuvo ocasión de abrazarle por última vez. Hoy, 11 años después, sigue utilizando eufemismos para hablar de su muerte, es una herida que no acaba de cerrarse, demasiado enfrascada en sacar adelante a sus dos hijas sola, demasiado ocupada en ahorrarles el dolor que la rompió, simplemente, no se lo permitió.

Son dos casos diferentes, la pérdida de un padre que tras una enfermedad dolorosa, descansa; y la muerte de un hijo tras un suceso desgarrador.

duelo

La muerte de un ser querido siempre es dolorosa, no hay fórmulas mágicas, nos muestra la finitud del tiempo, del cuerpo, de las oportunidades. Elizabeth Kübler-Ross (K.R.) (On death and dying, 1969), nos habla de cinco etapas, éstas, no siempre siguen ese orden, ni los tiempos por los que se pasan por ellas:

  1. Negación.
  2. Ira.
  3. Negociación.
  4. Depresión.
  5. Aceptación o Rechazo.

El modo de hacer frente al duelo, a las pérdidas, depende de la cultura, de los modelos de afrontamiento, de la relación que tenían con la persona, de las circunstancias del fallecimiento, por lo que varía para cada persona. El saber que todos pasamos por momentos similares, nos ayuda a normalizar nuestros sentimientos, saber que tarde o temprano, se superarán. Una vez pasado el primer impacto, ese “entumecimiento, congelación afectiva”,  es importante restablecer la situación en la medida que uno pueda, volviendo a la rutina, haciendo las cosas que a uno le gusta. Para ello, antes, hay que permitirse pasar por esa pena, sentir esa congoja, vivir el luto.

Esto facilita su aceptación, el confrontamiento con la nueva estructura familiar, la nueva situación. K.R. en Lecciones de Vida (2001), nos dice “al final sanamos, y esa persona cuya pérdida lamentaba no nos perteneció como creíamos, pero que siempre de algún modo lo tendremos.”

Para finalizar, quería compartir extractos de libros, uno de Fernando Marías, La isla del padre (2015). Nos cuenta su propio duelo, a modo de catarsis, de terapia:

Refiriéndose al padre: “(…) cuando muere tu padre hay que correr como si hubiera un incendio. De hecho lo hay. Correr a su lado, agarrarle la mano, decirle lo que pudiera quedar por decir, verlo expirar: su último gran regalo de vida.”

Aludiendo a la vida, a su fin: “Este paisaje existe ya en alguna parte. Ahí estará ahora mismo, bajo la lluvia o bajo el sol, a cuarenta metros o a cuarenta mil kilómetros, esperándome inamovible, con paciente indiferencia. No hay que engañarse: hacia ese paisaje voy cuando voy al cine y creo que solo voy al cine, cuando inicio un viaje y creo que solo inicio un viaje, cuando escribo esta frase y creo que solo escribo esta frase. Cada mañana cuando me levanto, todas y cada una de mis mañanas, incluso los días de ánimo o sol pletóricos, y en los amaneceres impulsados por la ilusión o por el amor.”

Otro de Milena Busquets: “También esto pasará”(2014) sobre la muerte de su madre:

… Creo que me querías, ni mucho, ni poco, me querías y punto. …“Te quiero”, es la única manera verdadera de decir “te quiero”.

 

ana rosa

Ana Rosa Cabello Blanco

 

Paradojas Humanas

SANDREIRATT está trabajando mucho para hacerse cargo de sí misma, cargo de todas las facetas de su personalidad, de la diversidad afectivo-sexual, de su proyecto vital. No es una misión fácil, es duro y lleva su tiempo. Ésta es sólo una muestra de ese valiente y gran esfuerzo. Como Cyrano, utiliza el humor frente a los agravios, usa las etiquetas de forma paradójica, desdramatizando, aceptando e integrando su sentir.

 

ENCANTADA DE EXPRESARLES MIS SENTIMIENTOS Y PALABRAS SOBRE UN TEMA TAN DE MODA Y DESCONOCIDO A LA VEZ.

QUÉ MEJOR QUE REIRSE DE UNO MISMO PARA QUE NO TE AFECTEN LOS ATAQUES AJENOS, A TRAVÉS DE UNA AUTOPARODIA, VARIANDO MI TONO, OS ACERCARÉ UN POCO MÁS SOBRE EL TEMA DE LA BISEXUALIDAD:

AGRESIVO: SI YO FUERA BISEXUAL ME TIRARÍA POR UN PUENTE.

AMIGABLE: QUE MARAVILLA EL PODER DISFRUTAR DE LOS 2 SEXOS.

DESCRIPTIVO: ES TAN MARAVILLOSO COMO CUANDO TIENES EL PRIVILEGIO DE SABOREAR TODOS LOS SABORES.

CURIOSO: ¿Y CÓMO ES ESO DE ESTAR CON UNA MUJER? ¿ES IGUAL QUE CON UN HOMBRE?

GRACIOSO: CON TAL DE NO QUEDARME SOLTER@, ¿ME GUSTAN TOD@S? ¡ASÍ TENGO MÁS PARA ELEGIR!

TRUCULENTO: CÓMO ME GUSTA EL PAN DE PICO.

PREVENIDO: ¡TEN CUIDADO! QUE TE RESBALAS CON EL ACEITE QUE SUELTO.

TIERNO: AINSSSS QUE BUENA SOY, PUEDO QUERER GUIÁNDOME POR EL CORAZÓN, ¡EN FEMENINO!

PEDANTE: TODOS LOS BISEXUALES SOMOS UNOS VICIOSOS.

GALANTE: QUE GUAY ERES BISEXUAL ESO ESTÁ DE MODA AHORA, ME GUSTA LA GENTE ASÍ, ME RESULTA INTERESANTE.

ENFÁTICO: CON ESE DON SIEMPRE DISFRUTARÉ DE  LA VIDA PLENAMENTE.

DRAMÁTICO: AYYY POR DIOS ¡¡ QUE PLUMA TENGO !!

ADMIRATIVO: ¡¡OJALÁ TODO EL MUNDO FUERA ASÍ !!

LÍRICO: LA BISEXUALIDAD ES VICIO O SENTIMIENTOS A FLOR DE PIEL.

SENCILLO: ¿CUÁNDO PUEDES QUEDAR DESVIADA?

RESPETUOSO: ES ESPECTACULAR SER ASÍ.

CAMPESTRE: ¿¿QUE ERES BISEXUAL?? ESO SON ENFERMOS Y GENTE REPRIMIDA.

MILITAR: COGER UNA ESCOPETA Y METÉRSELA POR EL CULO.

PRÁCTICA: SI SOBREVIVIERA A UNA CATÁSTROFE MUNDIAL, ME ENCANTARÍA QUE AL ABRIR LOS OJOS, ESTUVIERAS TÚ PARA ACOMPAÑARME.

APRENDES A REIRTE DE TI MISMO CUANDO ESTÁS HART@ DE ESCUCHAR FRASES COMO ESTAS, DONDE, A VECES, LAS PERSONAS NO SABEN EL DAÑO QUE PUEDEN CAUSAR AL SER ESCUCHADAS POR OTRAS. 

SER UNA PERSONA BISEXUAL ES TENER EL DON DE PODER SENTIR Y SABOREAR AL SER HUMANO PLENAMENTE, TANTO A UNA MUJER COMO A UN HOMBRE.

PARA LA SOCIEDAD ES TAN SÓLO UNA ETIQUETA MÁS, DONDE EL INSULTO DEL PRÓJIMO ES LA INTELIGENCIA QUE DEMUESTRA.

SÓLO DECIR QUE HAY QUE REIRSE DE UNO MISMO Y DE TODO, MIENTRAS UNOS PIERDEN EL TIEMPO OCUPÁNDOSE DE LAS VIDAS AJENAS, OTROS DISFRUTAMOS DE NUESTRA PROPIA VIDA, CADA DÍA, PORQUE VIDA SÓLO HAY UNA.  

                                                                                                                                SANDREIRATT

 

 

ana rosa

Ana Rosa Cabello Blanco

TALLER DE PSICOESCRITURA

lapiceros-colores-300x187

Desde Ändra Psicólogos tenemos el placer de informarles de la próxima actividad que hemos preparado junto a la psicóloga Rita Otero. Tendremos a Rita en nuestro centro los próximos días 1 y 2 de abril, hablándonos sobre Escritura Psicoterápeutica, cómo crear mundos escribiéndolos, proporcionando un nuevo nacimiento al relatar nuestra historia re-interpretándola y re-definiéndola.

En esta ocasión, Rita dirigirá un taller en el que nos invita a reflexionar sobre algo tan personal como es nuestro nombre y sobre las asociaciones que hacemos con él, profundizando en aspectos concretos, tales como identidad y significados personales del nombre. Todo ello, para pensar de forma profunda y decidir cambios en nuestras narrativas. También nos propondrá actividades como escritura automática y lecturas en grupo.

Este taller está dirigido a todas esas personas que quieran descubrir cómo ellos mismos se narran sus experiencias y se cuentan las cosas, cómo se identifican personalmente con sus nombres y cómo pueden re-narrar sus historias.

Rita Otero.

Responsable del área de terapias narrativas de AB Minerva Psicólogos.

“Amo la escritura y la psicología. Soy licenciada en Psicología Educativa por la UNED, me he formado en Psicoescritura en Escuelas gestálticas de psicoterapia y en la Escuela de escritores de Madrid. Actualmente pertenezco a la Asociación de terapeutas narrativos AETEN y al grupo literario Omnia en el que participo escribiendo poesía en su revista bimensual.

He asistido a numerosos cursos sobre Escritura y Psicología: Psicoanálisis del escritor, Psicología y escritura, Psicoescritura en terapia, Metáfora y analogía en psicoterapia.

He trabajado dando este taller desde hace 9 años en diferentes agrupaciones, asociaciones e instituciones (penitenciarías, discapacidad, afectados de VIH, centros culturales y sociales)”.

¿Cuándo y dónde?

 1 de abril. 20 horas. Charla gratuita sobre el taller.

2 de abril. De 10 a 14 horas. Taller Psicoescritura.

Precio: 50 €.

Lugar: Ändra Psicólogos, Centro de apoyo individual y familiar.

C/ Fernández de Ribera, 32, 2-D; Edificio Scorpio. Sevilla.

Telf 954634348-638250015.

Si deseas más información no dudes en ponerte en contacto con nosotras:

cómo contactar

sello

El Puente de los Espías

Ayer mi sobrino Carlos me invitó a la película El Puente de los Espías. Cine con mayúsculas, es de esas películas que te dejan la sensación que hacer cine sigue siendo un arte, al margen de cierta propaganda usual en esta temática. Ambientada en los años cincuenta, durante la guerra fría, Tom Hanks (Donovan), siempre creíble, encarna un abogado de seguros al que le ofrecen la defensa de un presunto espía ruso (Abel). Frente a una situación doble vincular, dónde se le pide a un nivel que represente la justicia americana; en otro, que haga lo mínimo para justificar un “juicio justo” que lleve al acusado a la silla eléctrica. Aquí, el personaje se enfrenta a un dilema: ¿Qué hacer cuando se ve enfrentado a una situación dónde no le dejan salida?

el_puente_de_los_espias_43787

Amparo, en su post de El Padrino sobre el sentimiento de pertenencia frente a la individuación, nos muestra el coste que tiene esa renuncia. Aquí, mantenerse fiel a sí mismo, seguir su propio proyecto vital, también lo tiene. Ante ese impass, Donovan, se mantiene sólido, leal con su cliente y con la tarea encomendada. Lo hace a contracorriente, frente a la sociedad que lo señala como traidor, frente al gabinete que no entiende por qué lleva tan lejos su defensa, frente su esposa que le pide,  ante todo, lealtad a la familia. Su compromiso lo deja solo, al tiempo que le enfrenta consigo mismo, dándole una medida del tipo de hombre que es frente a sus elecciones.

En El Puente sobre el río Kwai, podemos ver en la escena final ese conflicto interno en el que se debate el personaje, entre su deber y su proyecto. También en El idiota de Dostoyevski, ese pertinaz empeño en mantenerse frente a todos.

La película nos muestra esos conflictos. Donovan, Abel, Powers (el aviador que servirá de canje), se mantienen fieles a sí mismos, siendo la coherencia el mayor haber que tienen. En la cinta, vemos cómo no importa en que lado estamos del muro para un encuentro entre dos personas que hablan un mismo lenguaje, ni la impresión que proyectamos mientras ésta sea acorde con la imagen interna que tenemos de nosotros.

ana rosa

Ana Rosa Cabello

MOMO

“Existe una cosa muy misteriosa, pero cotidiana. 
Todo el mundo participa de ella, todo el mundo la conoce, 
pero muy pocos se paran a pensar en ella.
Casi todos se limitan a tomarla como viene, 
sin hacer preguntas. 
Esta cosa es el tiempo”  

momo

Momo es una niña huérfana que vive en un anfiteatro abandonado cerca del pueblo. Momo tiene un don: Sabe dedicar tiempo a escuchar, escucha en silencio a los demás hasta que la otra persona resuelve su preocupación.  “¡Ve con Momo!” se convierte en un consejo frecuente entre los habitantes del pueblo. Mientras vamos conociendo a Momo y sus amigos, la tranquila rutina del pueblo se ve invadida por la aparición de los hombres grises. Estos cenicientos personajes transmiten un mensaje claro “Ahorra tiempo”. Poco a poco los adultos van desapareciendo del anfiteatro y tras ellos los niños y niñas. Momo deja de recibir visitas. Un día mientras esperaba sin saber muy bien a qué, recibe la visita de Casiopea, una tortuga muy especial que pasito a paso la guiará en una aventura inolvidable.

22momo

En 1973 Michael Ende publicó este maravilloso libro con un descriptivo título: “Momo, o la extraña historia de los ladrones de tiempo y de la niña que devolvió el tiempo a los hombres”. Resulta escalofriante comprobar con  su  lectura como a pesar de haber transcurrido 42 años desde su publicación, el mensaje que transmite es actual, invitándonos a reflexionar sobre la estructura de nuestra rutina diaria y nuestras prioridades. Momo es un libro que no deja indiferente al lector con independencia de su edad.

maria_g

María Guerrero